El Hospital Enrrique Montenegro incorpora un sistema de aislamiento sísmico basal compuesto por 82 aisladores sísmicos doble péndulo, instalado entre la subestructura y superestructura del edificio. La solución permite controlar derivas, reducir aceleraciones de piso y proteger equipamiento hospitalario crítico, garantizando operatividad inmediata posterior a eventos sísmicos severos, garantizando una infraestructura más segura y preparada para proteger vidas.